Libertad

Libertad antes que Igualdad como rebelión en contra de la naturaleza

La conquista por la libertad ha sido un valor muy defendido por los movimientos de emancipación social ya que es una herramienta para contemplar la subversión legal y social de la libertad humana. El temor a una sociedad homogénea en la que las diferencias sean minimizadas o directamente aniquiladas, en definitiva, pone en alerta de que la igualdad inhiba la libertad.

Al intentar definir la igualdad, nos encontramos con un principio dogmático casi igual a la concepción religiosa incuestionable en vez de un concepto definido y bien caracterizado.

La incuestionable dimensión ética de la igualdad se puede observar incluso en la práctica diaria de los economistas que se ven atrapados en juicios de valor que les llevan a hacer declaraciones políticas. En este asunto los economistas igualitaristas a titulo personal han emitido juicios de valor con total impunidad y otras veces como representantes de la sociedad, así como ha declarado

Henry Simons.-“La defensa de la progresividad fiscal debe fundamentarse en la lucha contra la desigualdad sobre el juicio ético o estético de que la distribución de la riqueza y de los ingresos existentes revela un grado de desigualdad que es claramente mala o rechazable”.

Así como también se puede ver en cualquier libro de finanzas públicas que la progresividad de los impuestos radica en que hay un “consenso” de opinión en la sociedad actual totalmente antagónica a otros ideales que ve la progresividad como necesaria para conseguir la equidad ya que la distribución de ingresos antes de los impuestos suponen una excesiva desigualdad. En lo que el profesor John Doe define como.-“La desigualdad puede condenarse por su intrínseca injusticia desde la perspectiva de los estándares comúnmente aceptados por la sociedad”.

Si tomamos el concepto de la Igualdad podemos ver que a lo largo de la historia se ha tomado de manera acrítica y axiomática como el ideal ético, por lo que los idealistas partidarios de programas igualitarios muy rara vez reconozcan su ideal aunque a veces si reconocen los efectos que desincentivan a la producción dentro de la economía.

En conflicto con el ideal igualitario deberíamos responder a lo siguiente ¿debe reconocerse a la igualdad su status de ideal ético incuestionable? , responder esto nos llevaría primero a afirmar que lo que es real en la teoría debería ser real en la práctica, por lo que si una teoría es correcta entonces tiene que funcionar en la práctica pero si no es así, entonces la teoría es incorrecta.

Mas precisamente si un fin ético viola la naturaleza del hombre o del universo, por lo tanto, no puede operar en la práctica, entonces, es un ideal perverso y debe ser desestimado como tal.

Podríamos adoptar como principio ético que todos los hombres puedan volar tan sólo agitando los brazos, desde esa concepción la gran mayoría seria miserable por que no podría cumplir con ese objetivo, mientras que los predicadores del aleteo los juzgarían de flojos o de demasiado pecadores por no estar a la altura del ideal común, siendo que la verdadera crítica a esto es rechazar la bondad de ese objetivo debido a la naturaleza física del hombre que es inherentemente imposible por lo que se considera objetivamente malo.

Como Engels escribió en su Anti-Dühring.-“ el Comunismo le daría a cada individuo la oportunidad de desarrollar y ejercer todas sus facultades, físicas y mentales, en todos los sentidos“.

Y Lenin en 1920 predicaba.- “la desaparición de la división del trabajo entre la gente y que la educación, la enseñanza y la capacitación de las personas serían sustituidas por un desarrollo integral y una formación plena que haría que la gente fuera capaz de hacer cualquier cosa. El Comunismo está marchando y debe marchar hacia esa meta y la alcanzará“.

Ese ideal igualitario podría lograrse en un mundo donde todos los hombres sean precisamente uniformes e idénticos en la totalidad de sus atributos, un mundo de criaturas idénticas y sin rostro, desprovisto de toda esencia e individualidad en fin, un mundo terrorífico de ciencia ficción.

Si la libertad implica ser dueños de nuestra propia vida, entonces los términos libertad y justicia implicarían ideas compatibles. Pero si sometemos a la libertad a participar de una construcción colectiva impartida y promovida desde las arcas del estado sometemos a la sociedad al liberticidio bajo un esquema de planificación centralizada.

Por otro lado los liberales proponen una concepción de la igualdad en dos puntos que se establecen como igualdad ante la ley e igualdad de oportunidades (es decir, no poner obstáculos arbitrarios para que los individuos desarrollen sus capacidades y talentos).

La primera definición esta relacionada a la virtud de la justicia y la segunda a la libertad.

El liberalismo promueve que se defienda la libertad del individuo para tomar decisiones hasta el límite que alcanza nuestras capacidades personales definidas por nuestra constitución física y psicológica.

Sin embargo entendemos que toda acción personal en libertad afecta también a terceros pero como consecuencia de la cooperación voluntaria entre individuos y no como producto del diseño humano, el ejemplo mas común es el desarrollo del lenguaje que ha surgido a partir de la colaboración libre de millones de individuos ante la necesidad de comunicarse, así como también la unión de personas con un proyecto de vida en común que los hace compartir cierta dimensión de la realización de su libertad personal.

Para poner punto final al por que se debe priorizar la libertad por sobre la igualdad me referiré a que el poder que ejercen los estados sobre la ciudadanía ha demostrado que conduce a generaciones tras generaciones a hundirse en una situación de ausencia de libertad por lo que es completamente compatible afirmar que la desigualdad propia de cada individuo como ser independiente, solo se puede manifestar en completa libertad de sus facultades.

Así como afirmó Milton Friedman.- “Una sociedad que priorice la Igualdad por sobre la Libertad, no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la Libertad por sobre la Igualdad tendrá un alto grado de ambas”.

Mussi Ana Lucía

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